"El Café Comercial
no necesita muchas presentaciones, sus 130 años de historia hablan
por si solos. El vecino más emblemático de la capital reabre
sus puertas con una oferta gastronómica que recobra el sabor castizo
y se adapta a cada uno de los momentos del día. Dos cartas diferenciadas,
la del restaurante y la de la barra, pero con un mismo lema, la vuelta
a las raíces madrileñas y a la cocina de Mercado. El Café Comercial, local de referencia para artistas y escritores
de todas las décadas, mantiene su gran apuesta por la cultura.
El Café Comercial te acompaña a lo largo de todo el día,
puedes empezar desayunando nuestro típico chocolate con churros,
comer nuestro Bacalao al pil pil sobre pisto confitado y terminar la
noche disfrutando de nuestra variada carta de cócteles."
El precio
medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 35,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en el barrio de Bilbao.
Zona de difícil aparcamiento.
Las cañas: Las tomamos en la barra del
café y en la mesa. Con las dos primeras pusieron de aperitivo
aceitunas con hueso. Con las siguientes y con las de la mesa ya
no pusieron
nada. La caña la cobran a 2,60 €, el doble a 3,90 € y
la cerveza sin alcohol a 3,20 €.
Nombre: Café Comercial. Es el nombre con el que
se le ha conocido durante los últimos ciento treinta años.
Carta
en la web: Si, con precios con IVA incluido, sin fotos.
Carta de
vinos en la web: Si, con precios con IVA incluido.
Local: Es el mismo que ocupaba el antiguo Café
Comercial. Al entrar nos encontramos con la barra de bar, remozada
y actualizada, que tenía antes de su cierre inesperado en
julio de 2015. A la izquierda se accede al salón principal
y por unas escaleras a otro comedor, más pequeño.
Nos dieron a elegir y decidimos quedarnos abajo ya que en las mesas
de arriba hubiéramos estado muy
estrechos. La planta inferior se ha decorado manteniendo la misma
estructura que tuvo durante muchos años añadiéndole
elementos modernos. La mayoría de las mesas son de mármol,
pequeñas, con pie metálico y pensadas para tomar un
café y poco más. El suelo
se conserva el original. Para sentarse hay un sofá corrido
a lo largo de la pared y sillas de madera con asientos acolchados.
Se
han introducido
luminosos con
frases de escritores que frecuentaban el
local y que
dicen cosas
como: "VIVIR
ES UN ASUNTO
PERSONAL" o "BIBIR
ES BEBER CON LOS QUE VIVEN". La iluminación es adecuada
con lámparas
en el techo, en algunas mesas y focos tipo halógeno. La mesa
en la que nos pusieron era rectangular, de madera de color
negro y suficiente para los seis. Había poco espacio entre
algunas mesas, de hecho, cuando el camarero nos tomaba nota, bloqueaba
el paso de la gente.
La vajilla variopinta, la mayoría de los platos eran blancos
con el borde negro y algunos llevaban inscrito "CAFÉ COMERCIAL".
No ponen manteles. Hay un trozo de papel
por comensal para apoyar los cubiertos. Las servilletas son blancas.
La cubertería es normal. A medida que avanza la noche aumenta
el volumen de la música, la mayor parte de las canciones
de nuestra epoca. El comedor estaba a un noventa por ciento de
su aforo.
Comensales:
Estuvimos seis. Antonio Arnáiz, Antonio de la
Poza, Ricardo,
Raúl, Carlos y Antonio Ávila. Faltó Justo.
Pan: Sirven unas cestas con dos tipos de pan blanco
cortados en porciones. Uno, tipo baguette estrecha y larga y otro tipo
bollo.
Estaban buenos. Junto con el aperitivo lo cobran a 1,75 € por comensal.
Pusieron sólo una cesta, insuficiente para todos, y hubo que pedir
más.
Aperitivo:
Crema de
queso gorgonzola con Pedro Ximenez: Viene con la cesta
de pan en un pequeño bol. Bueno y escaso.
Entrantes:
Ostras Amélie: Las
sirven en un plato hondo sobre hielo picado junto con un cuarto de
limón. Muy frescas y muy buenas. Se pidieron cinco. Cada una
la cobran a 3,90 €.
Mejillón tigre gallego: Lo
traen en una pequeña fuente transparente verdosa,
con forma de pez, diseñada por la italiana Paola Navone para
la firma holandesa SERAX. Viene sobre unas ramitas de tomillo.
El mejillón estaba
bien, picante, con especias.
Se pidió
uno
a 2,20 €.
Taquitos de merluza de
pincho a la romana con muselina de ajo frito: Los
sirven en una fuente transparente verdosa, de la misma serie con la
que sirvieron el mejillón tigre. En el centro los taquitos
de merluza, a un lado unos pimientos asados cortados a tiras y un
poco de limón,
al otro, un pequeño almirez de barro cocido con la muselina.
El pescado estaba buenísimo, bien frito y con un rebozado
perfecto. El ali oli también bueno. Se pidió una ración
a 11,50 €.
Steak tartar de solomillo
al gusto, picado a cuchillo: Viene en un plato rústico,
como de piedra. En el centro la carne picada, alrededor trocitos
de tomate sherry, unas láminas muy finas de queso y hojas
de berro. Por encima dos alcaparras grandes, un panecillo rectangular,
hueco, con el la inscripción "CAFÉ COMERCIAL" y
una especie de ampolla con salsa. El recipiente a su vez se sitúa
en una fuente blanca en donde hay unas láminas de pan. La
carne, con un toque picantón estaba
muy buena. Se pidió una ración
a 15,50 €.
Espárrago blanco de temporada
al carbón con Romescu: Se presenta en un plato llano.
Vienen seis espárragos pasados por la parrilla. Encima gajos de tomatitos
sherry, trocitos de brócoli y un chorreón de aceite. A un lado un
bol pequeño con la salsa. Muy buenos. Se pidió una
ración
a 13,50 €.
Principales:
Canelón de rabo de toro con su jugo,
bechamel y Portobello: Lo
sirven en una fuente blanca. Sobre el jugo y la bechamel reposa el
canelón flanqueado por porciones de tomatitos sherry y de
champiñones.
Se corona con una ramita de perejil. Un vasito metálico sobre
el plato contiene la salsa Portobello. La carne estaba buena, innecesario
el canelón. La bechamel sosa, los champiñones no aportan
nada y la salsa Portobello muy rica. Pedimos una ración
a 19,00 €.
Chipirones a la plancha, sémola con su tinta y suave
ali oli: Lo
presentan en una fuente. Sobre una cama de arroz, ennegrecido
por la tinta, se colocan los chipirones. Unos
puntos de ali oli alrededor terminan el plato. Parece que la sémola
se sustituyó por arroz. Los chipirones tenían
textura gomosa. Estaba más bueno el arroz negro con el ali oli que
los chipirones. Pedimos dos platos, cada uno a 17,50 €.
Solomillo de vaca vieja"entero o
en tacos"
con pimientos al carbón y patata: Lo
sirven en un plato llano. En el centro el solomillo entero con sal
gorda por encima. A un lado, patatitas cocidas con judías verdes
por encima y al otro, dos cubiletes metálicos, uno con los
pimientos asados y el otro con salsa. Bueno. Pedimos un plato
a 26,00 €.
Carrillera ibérica al Pedro Ximénez
con parmentier de boniato: Lo presentan, al igual que otros
platos, sobre una fuente blanca con el borde negro. En la parte superior
se concentra las porciones de carne envueltas en su salsa. En la
de abajo el puré extendido con trocitos de champiñón
y brócoli. El parmentier muy bueno. El brócoli acompañan
con su textura crujiente, los hongos no. La carrillera excelente,
muy buena, la salsa melosa una delicia. Pedimos una a 16,50 €.
Lomo madurado de vaca fileteado: Lo
traen en una fuente. Ocupando dos tercios del plato está la carne cortada.
El resto lo ocupan las patatas cocidas con pimientos verdes fritos
por encima. La carne estaba buena y la ración generosa pero
en nuestra opinión
no se corresponde con su alto precio. Pedimos un plato a 32,00 €.
Postres:
Helados artesanos de leche merengada y tiramisú: Lo
presentan en una copa de postre. Son dos bolas, una de cada sabor.
Se corona con un pétalo de rosa y una tira de chocolate blanco.
Estaban muy buenos tanto los helados como la tira de chocolate. Pedimos
una copa a 4,50 €.
Mousse de chocolate
blanco con maracuyá, fresas y crujiente de frutos secos: Lo
sirven en un plato hondo transparente, decorado y grande. En el fondo
la crema de maracuyá y sobre ella el mousse, las fresas partidas
en dos y tres arándanos. Se culmina con una galleta de frutos secos.
Muy bueno, rico. Pedimos
uno a 6,90 €.
Milhojas
de chocolate con capas crujientes de sésamo y helado de yogurt
griego: Lo
sirven en una fuente grande transparente. A un lado el milhojas formado
por tres capas crujientes de sésamo y entre ellas una crema
de chocolate. Una tira de chocolate lo decora. Al lado un poco del
helado. Unas
avellanas completan el plato. Todo está espolvoreado por azúcar
glass. Bueno. Pedimos uno a 6,50 €.
Helados
artesanos de vainilla de Bourbon: Lo presentan
en una copa de postre. Son dos bolas y se decoran, igual que antes,
con un pétalo de rosa y una tira de chocolate
blanco. Bueno. Pedimos una copa a 4,50 €.
Torrija de pan brioche caramelizada con helado de leche merengada: Lo
presentan en un plato llano de cristal. La torrija ocupa la mayor parte
del plato. A un lado una bola con el helado sobre galleta desmigada
y con un pétalo de rosa encima. Alrededor un chorreón de jarabe. Muy
buena. Pedimos una a 5,50 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron tres cafés descafeinados, a 2,50 € cada uno, un
cortado a 2,60 €, estaba bueno, y una infusión de menta poleo a 2,50 €.
Vinos:
Pruno 2015: Vino
tinto crianza, con denominación de origen Ribera del Duero,
Bodega Villacreces (www.villacreces.com).
Elaborado con uvas de la variedad Tinto Fino 90%, y Cabernet Sauvignon
10%. Crianza durante doce meses en barrica de roble francés. Bueno.
Nos bebimos una botella, a 23,40 €. El precio aproximado de venta
al público
en las tiendas es de 11,00 € la botella. El restaurante lo vende
a más del doble del precio de venta al público en un
comercio.
Paco & Lola: Vino
blanco joven, con denominación de origen Rias Baixas. Bodegas
Paco
& Lola (www.pacolola.com).
Está elaborado con uvas de la variedad Albariño 100%. Muy bueno, poco
frio al principio.
Nos
bebimos
dos botellas, a 18,00 € cada
una. El precio aproximado
de venta al público
en una tienda es de 10,00 € la botella, por lo que el restaurante
casi duplica el precio de venta al público en un comercio.
Copas: Las pedimos nosotros. Fueron tres copas de Habana
7 con coca cola a 12,00 € cada una, dos de Beefeater con tónica
a 8,00 €
cada una
y una de Bileys a 3,75 €.
Servicio: Irregular.
No ponen manteles en las mesas. Sirven todos los entrantes a la vez sin
distinguir si el plato es frio o caliente.
Hubo
retrasos
en
los
segundos
y cuando
llegaron
no
lo
hicieron
todos los platos a la vez. En la retirada de un plato me mancharon el
polo, inmediatamente me ofrecieron quitamanchas y me lo aplicaron, pero
Luego se olvidaron de mi. Tuve que cepillarme las manchas en casa.
Los camareros van correctamente
uniformados con chaquetilla blanca.
Descuentos: No se aplicó ningún descuento.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 75% corresponde a la comida y el 25% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas contienen los precios
con el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario
final: Restaurante con decoración clásica
con toques modernos. Correctamente iluminado, poca separación
entre mesas. La separación entre comensales depende de la
mesa en la que te pongan. Comida de calidad, bien elaborada y presentada.
Los platos
estaban buenos o muy buenos. Servicio irregular sirviendo todos los
entrantes a
la vez y con retrasos entre platos.
Precio caro. La carta y la factura incluyen el I.V.A.
como debe ser.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.